jueves, 12 de febrero de 2009

Un quiebre (preludio)*


Estuvo a punto de bajarse en Dorrego y seguir a pie, pero alguien se paró y, tras soslayar con mirada desdeñosa el guiño cómplice que le hacía aquel medio metro de pana rojo que acababa de liberarse, se dejó vencer. Solo faltaba una estación. Solo una… ¡Pero hacía tanto calor! Andrea apartó de su mentón, con ambas manos -como si quisiera librarse de una horca- el grueso cuello del sweater marrón clarito que la asediaba. Se sentía evaporar y deseaba que pasara rápido, que termine de hacerse humo y colar su figura, ya intocable, por la hendija de alguna ventanilla de ese vagón; porque verse rodeada de tanta remera, musculosa, strapless y breteles de silicona la hacía sentir aun más ridícula. Sin embargo, había una determinación que sostenía desde su no-fácil pubertad: decidió que sus hombros, su pecho, sus brazos, su vientre… eran demasiado pálidos, demasiado salpicados para ver la luz. Claro que estos complejos tan tontos traían un pan bajo el brazo: los veranos de Andrea eran un vía crucis de tres meses de largo y cuarenta y tantos grados de ancho. Además, ella sabe que todos lo sabemos: ¡Le queda tan bien el cuello alto –creo que le dicen de tortuga- y las mangas sorbiendo sus manos hasta dejar visibles solo sus pequeños, blanquitos dedos!
Para cuando el convoy llegó a Lacroze, su melena color fuego había cambiado tres veces de hombro. La flamante ayudante contable subió las escaleras, como huyendo del averno. Taconeando a paso corto y ligero, llegó a Olleros y viró a la izquierda. Entonces, el sudor de su cuerpo se había enfriado y se sentía en el cielo… Llegó a Forest, la cruzó al trote y se detuvo en el segundo edificio de la cuadra: A.D.C.S.A. Eran las nueve menos cinco más tórridas que hubiera recordado. Tocó timbre, respondió con su nombre a una voz metálica y saturada e ingresó.

*: preludio de la situación ficcional que voy a llevarles la próxima reunión!

3 comentarios:

Sol dijo...

Jaja! me gusta..
y más siendo un preludio..
me dan ganas de seguir leyendo..
Que fetiche tenés con las coloradas, eh!
Será la misma coloradita inocente de la otra vez..?
Bueno, nos estamos viendo/leyendo/escribiendo..
beso eze!

Anónimo dijo...

Si, es el mismo personaje, aunque no se si es tan inocente! En la situación decidí meter a los dos personajes que creí que más desarrollé de todos los que hice!

Saludos!

Marchante dijo...

hola Sunny! Pasé para ver que onda...
Como uno suele hacer en estos casos
verifico con terncran!!!!